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lunes, 12 de abril de 2010

QUÉ ES APRENDER


Por aprendizaje se entiende «un cambio más o menos permanente de conducta que ocurre como resultado de la práctica» (Hilgard y Marquis). Significa, por tanto, la aparición de una conducta nueva —que posee un alto grado de permanencia— y que surge como consecuencia de la actividad y experiencias anteriores.

En este sentido, la conducta aprendida difiere de la conducta instintiva. En efecto, el instinto es una pauta fija de acción de carácter innato, es decir, no es algo aprendido. Seguramente los animales poseen un gran número de instintos, pero no así el hombre (se citan sólo instintos muy escasos y rudimentarios, como el instinto de succión en el bebé). Por ello, el hombre debe aprender prácticamente todo.
«Consideremos los cambios que ocurren en el comportamiento de un niño durante sus primeros años de vida. En este período, el niño se moldea, o socializa, para convertirse en un miembro activo de su sociedad. Para poder hacer esto en cualquier cultura, debe aprender las formas apropiadas de interactuar con las personas, las formas apropiadas de comer y de eliminar; aprender a evitar las situaciones potencialmente peligrosas, a pensar en forma lógica y realista; aprender a percibir el mundo como lo perciben los otros, y las muchas respuestas y ajustes distintivos que hacen que él sea diferente de los demás. Es una maravilla que consiga aprender todas estas cosas. El hecho de hacerlo es prueba de la notable plasticidad del comportamiento humano y de su sistema nervioso.
Esta plasticidad parece extenderse por todo el reino animal. Aunque todavía no se sabe con certeza todo acerca del aprendizaje de los organismos unicelulares, organismos tan inferiores como las planarias poseen una rudimentaria capacidad de aprender, y el aprendizaje se ha demostrado repetidamente en los vertebrados desde los peces hasta el hombre. La cantidad y las clases de cosas que pueden aprenderse aumenta considerablemente en los mamíferos superiores, y el hombre se distingue por su enorme capacidad de aprender.» (C. T. MORGAN, R. A. KING, Introducción a la psicología. Madrid, Aguilar, 1978, p. 69.)
No solamente cambia la conducta cuando aprendemos algo. La permanencia del cambio indica que ha habido una modificación más profunda en las neuronas activas del cerebro que regulan el comportamiento. Pero este cambio no es observable; lo único que se puede observar es el cambio de conducta o aprendizaje.

2. CLASES DE APRENDIZAJE

Los estudios más importantes sobre aprendizaje se han hecho con animales, ya que requieren experimentación en laboratorio. Sin embargo, tienen una gran aplicación para el caso del hombre, como veremos más adelante. Comenzaremos con tres ejemplos (tomados de Davidoff). , 35.;.. , .
1. En el oeste de EE UU, los coyotes son una grave amenaza para los rebaños de ovejas. Pero eliminarlos crea problemas ecológicos, ya que también devoran topos, ardillas y conejos. Entonces dos psicólogos intentaron enseñarles a tener aversión a las ovejas. Dieron de comer a unos coyotes carne de oveja (envuelta en cuero fresco del mismo animal) con cloruro de litio, fármaco que provoca náuseas y vómitos; luego , se les dio ocasión de atacar a una oveja: en vez de hacerlo, los animales empezaron a basquear. Por supuesto, el problema consiste en enseñar así a iodos los coyotes...
Pero la experiencia es interesante. Éste es un ejemplo de aprendizaje por condicionamiento respondiente o clásico (aprendizaje de aversión, en este caso).

2. Marcos, un niño en edad preescolar, era torpe para los juegos de actividad física, y se pasaba casi todo el tiempo solo. Sus profesores emplearon este sencillo método de aprendizaje: cada vez que Marcos se acercaba al lugar donde jugaban sus compañeros, los profesores le premiaban dedicándole una especial atención, habiéndole y sonriéndole. El niño comenzó a acercarse cada vez más y, poco a poco : empezó a participar en los juegos. Cada vez que lo hacía, su conducta se veía recompensada con un nuevo premio. Finalmente, llegó a participar de un modo normal. Éste es un caso de aprendizaje por condicionamiento operante.

3. Ahora se trata de doce niños que tienen problemas de retraimiento. El psicólogo los divide en dos grupos de seis niños. Al primer grupo le hace ver una película sobre delfines, y al segundo, una película en la que se ve cómo un niño tímido va poco a poco Participando en los juegos de sus compañeros. El resultado fue el siguiente: los niños del primer grupo siguieron siendo retraídos; pero no así los del segundo grupo, que mejoraron notablemente en su participación en los juegos. Ésta es una experiencia de aprendizaje por observación.

a) El condicionamiento respondiente



El condicionamiento respondiente (o «clásico») fue descubierto por el fisiólogo ruso I. P. Pavlov (1936), por lo cual se le llama también condicionamiento pavloviano. Pavlov estudiaba las secreciones digestivas, cuando observó que los perros que utilizaba segregaban saliva ante estímulos distintos de la comida (los pasos del cuidador o su simple presencia). A partir de aquí construyó su famoso experimento. Operó a un perro para desviar la saliva a través de un tubo hacia un recipiente en el que se la pudiera medir mejor; luego le presentó comida, al mismo tiempo que hacía sonar una campanilla. Después de estimular al perro durante varias semanas de esta manera, se le estimuló únicamente con el sonido de la campanilla: el perro seguía segregando saliva como si se tratase de la comida. Este simple experimento dio lugar a una nueva teoría de explicación de la conducta: e/ aprendizaje por condicionamiento.
Veamos en qué consiste este modo de aprendizaje. Un estímulo (comida) produce de modo natural —como acto reflejo— una respuesta en el animal (salivación). Entonces a este estímulo se le asocia otro que de por sí es neutro (sonido de la campanilla); cuando la asociación se consolida, el estímulo neutro adquiere la misma capacidad estimulativa del estímulo natural (es decir, queda condicionado o determinado para producir la misma respuesta). En realidad, lo que sucede es que el animal ha aprendido a dar la misma respuesta ante un estímulo «neutro» que ante un estímulo «natural».

Este tipo de condicionamiento es respondiente, ya que la respuesta está determinada por un estímulo que la precede: el animal aprende una determinada respuesta a una situación dada.

b) El condicionamiento operante



Este condicionamiento fue descubierto por el norteamericano E. L Thorndike (t 1949), más o menos en la misma época en que Pavlov hacía sus experimentos con perros. Thorndike encerraba gatos o ratas en jaulas dotadas de un mecanismo sencillo para abrirlas desde dentro. El animal intentaba salir (sobre todo si estaba hambriento y veía comida fuera) y comenzaba a agitarse en el interior de la jaula; en uno de los movimientos daba casualmente al mecanismo y conseguía salir (recibiendo así la «recompensa», que es posterior a su acción u «operación»). Si se repite la misma situación, se observa que el animal termina por aprender el mecanismo de salida: el número de ensayos y errores se va reduciendo hasta que el aprendizaje se perfecciona.
Los estudios más famosos sobre condicionamiento operante se deben al también norteamericano B. F. Skinner (nacido en 1904). Skinner utiliza también animales en jaulas («cajas de Skinner»), y aunque ha conseguido notables éxitos en adiestramiento de animales (incluso que una paloma controle el funcionamiento de una máquina en una fábrica), su principal aportación se encuentra en el terreno de la educación (aprendizaje programado con máquinas) y del comportamiento social (técnicas de modificación de conducta). Su conocida novela Walden dos es un intento de utopía más humana que el «mundo feliz» de Huxley, aunque basada sobre el mismo principio: el condicionamiento de la conducta.
Este condicionamiento se llama operante (también recibe el nombre de «instrumental») porque la respuesta del sujeto es una operación muy variada y de carácter activo. El elemento fundamental en este condicionamiento es el refuerzo, que es una recompensa (refuerzo positivo) o un castigo (refuerzo negativo) que sigue a la conducta que se debe aprender. Si llamamos «respuesta» (R) a la conducta que se aprende, y «estímulo» al refuerzo (E+ si es positivo; E" si es negativo), el condicionamiento operante sigue el siguiente esquema:

Cuando se pretende que la conducta sólo se dé en determinadas circunstancias, se introduce un estimulo discriminativo (Eª),en cuya presencia se refuerza la conducta (y en cuya ausencia no hay refuerzo alguno). Entonces, el esquema se amplia así:

Según Thorndike, una respuesta que va conectada con una satisfacción queda fortalecida (fey del efecto); y una respuesta se fortalece por el número de veces que se repite en conexión con una situación (ley del ejercicio). La manera de administrar el refuerzo es muy diversa: se puede administrar en cada caso, cada cierto número de respuestas adecuadas, a un ritmo temporal fijo o a ritmo variable. Sí no hay refuerzo, la conducta se extingue. Las máquinas tragaperras son un buen ejemplo: se trata de «enseñar» (!!) a la gente a echar monedas por una ranura (así de simple es la cosa) y se trata, por supuesto, de que lo hagan. El refuerzo es aquí el premio. Pero el premio se administra a un ritmo variable. En este caso, es el mejor refuerzo posible (los juegos de «siempre toca» no resultan atractivos, en general).

c) El aprendizaje por observación


Cuando al observar la conducta de otro individuo se produce un cambio en la conducta propia, se puede decir que hay aprendizaje por observación. Se trata, ni más ni menos, de lo que suele llamarse «imitación». Más técnicamente recibe también los nombres de aprendizaje por «modelamiento» o aprendizaje «social». No se sabe bien por qué imitamos, pero el caso es que gran parte de los animales, y especialmente el hombre, aprenden así muchas de sus conductas. Según A. Bandura, este aprendizaje sigue las siguientes fases:
• adquisición: el sujeto observa una conducta en otro individuo (modelo), identificándola suficientemente;
• retención: esa conducta se almacena activamente en la memoria;
• ejecución: llegado el caso, el sujeto la reproduce (colabora la memoria);
• reforzamiento: al imitar, el sujeto puede ser reforzado (por ejemplo, por la aprobación de los demás).
Como se ve, este tipo de aprendizaje se combina con el condicionamiento operante. El niño hace muchas cosas por simple imitación; pero las adquiere definitivamente al ser reforzado por sus padres.

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